Wednesday, June 10, 2009

Sahara

Sahara

Hay minutos que son el Sahara
en un reloj de arena,
y el mundo parece un velero que se hunde.
Entonces soy el bufón de risa rota
que entretiene al rey de la excusas.
Hay rosas creciendo en las paredes
son alimento de salamandras poseídas
de ímpetus fatales.
Y siento la soledad de las islas,
el desasosiego de pájaro
que muere sin conocer el sur.
Ya no quedan noches para fecundar,
ni rastros del color de tu mirada.
Grano a grano se consume,
la arena del Sahara.

1 comment:

Santiago Daydi-Tolson said...

Algunos versos están de maravilla lo que es mucho conseguir en un poema tan corto.